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Edición de «Soy amado, luego existo» en Argentina

Tapa y reseña de la tercera edición de «Soy amado, luego existo»

Tengo el agrado de anunciar que en el presente mes (abril de 2022) la Editorial San Francisco, de Buenos Aires (Argentina), publicó la tercera edición de mi libro «Soy amado, luego existo: Darwinismo, diseño inteligente y fe cristiana». Esta nueva edición agrega dos capítulos a la segunda edición.

Este libro está a la venta en la librería Santo Tomás Moro, en Buenos Aires, a un precio de $ 2.100 (dos mil cien pesos argentinos). En la siguiente imagen podrán apreciar los datos de contacto de la librería y de su responsable, José César Posse.

Este libro tiene tres partes. La Parte 1, la más larga, analiza el fenómeno de la evolución biológica en general. Los capítulos 1-6 presentan la teoría darwinista de la evolución. Los capítulos 7-24 presentan la crítica del darwinismo (no del evolucionismo en general) en tres terrenos distintos: científico, filosófico y teológico. Se detienen sobre todo en la crítica científica. Los capítulos 25-27 presentan la teoría científica del diseño inteligente, el debate acerca de la misma y su relación con la fe cristiana. La Parte 1 se cierra con un capítulo de conclusiones (28) y un anexo que presenta la doctrina católica sobre la creación y la evolución.

La Parte 2 está dedicada a la evolución cósmica. Sus primeros cinco capítulos (29-33) presentan el giro espectacular que la teoría del Big Bang produjo en la cosmología, analizan las probables implicaciones teológicas de esa teoría y muestran el fracaso de los modelos cosmológicos alternativos propuestos por científicos motivados por el deseo de evitar esas probables implicaciones. Sus restantes cuatro capítulos (34-37) son esencialmente un alegato contra el principio copernicano, entendido como un principio de mediocridad referido a nuestra posición e importancia en el universo. El desarrollo del argumento lleva a tratar también otros dos grandes temas: el principio antrópico y el multiverso.

La Parte 3 (capítulos 38-41) es un alegato contra el naturalismo metodológico de la ciencia. En esencia, argumenta que esa forma de concebir la ciencia es (según los casos) errónea o perjudicial. Convierte a la ciencia en una gran aliada del naturalismo filosófico (una doctrina incompatible con el cristianismo) y tiende a impedir muchas formas de influencia positiva de la fe cristiana en la actividad científica.

El objetivo general de esta obra es criticar algunas ideas predominantes en el ámbito científico que están muy ligadas al pensamiento ateo. Opino que la lucha contra las incrustaciones ideológicas del materialismo y el naturalismo en el ámbito científico es uno de los deberes principales de los intelectuales cristianos de hoy.

La mayor parte de este libro es una crítica del darwinismo. Charles Darwin fue un científico destacado, pero también uno de los padres del ateísmo contemporáneo. De hecho, la ciencia y la ideología están muy mezcladas en el darwinismo. Pese a sus grandes debilidades, el darwinismo mantiene un gran prestigio en el ámbito científico, pero además es hoy el principal sostén intelectual del ateísmo. La ideología darwinista, de gran influencia en nuestra cultura, considera al ser humano como un mero animal, algo más evolucionado e inteligente que los demás animales; un hijo no deseado de la fría Madre Naturaleza, un simple producto del azar, surgido sin ningún propósito, y destinado a desaparecer totalmente en la muerte. Debido al desmesurado prestigio científico del darwinismo, que generalmente pasa por ser la verdad científica establecida sobre la evolución, quien ataca al darwinismo es visto casi automáticamente como alguien que ataca a la Ciencia. Ese tipo de prejuicio es muy dañino.

Hace unos 30 años se alzó en los Estados Unidos el pequeño David del Movimiento del Diseño Inteligente (MDI) para enfrentarse contra el gigante Goliat del darwinismo y de las filosofías materialistas y naturalistas que predominan en la comunidad científica. Sin embargo, todavía hoy gran parte del público desconoce las muy serias críticas que los representantes del MDI y otros científicos prestigiosos han planteado a la teoría darwinista. Incluso muchos cristianos ven al darwinismo como una teoría científica verdadera o muy valiosa, que sólo accidentalmente (quizás sobre todo por culpa de la incomprensión de los teólogos) está unida a una filosofía atea o agnóstica. Esos mismos cristianos suelen despreciar los aportes del MDI, considerándolos como pseudo-científicos.

El primer objetivo particular de este libro es mostrar que el darwinismo es una teoría científica mal fundada, sustancialmente ligada a una filosofía naturalista, incompatible con la fe cristiana.

El segundo objetivo particular de este libro es mostrar que la teoría del diseño inteligente tiene valor científico y es un muy buen aporte para los cristianos que, en diálogo con la ciencia, buscan hoy una nueva síntesis armónica de la fe y la razón, algo así como un complemento o actualización de la “quinta vía” de Santo Tomás de Aquino, o sea la prueba de la existencia de Dios por el orden del mundo.

Escribo esta obra como un católico que acepta el evolucionismo en sentido amplio y rechaza el evolucionismo materialista o naturalista (dentro del cual, en mi opinión, se inscribe el darwinismo). Mi alegato antidarwinista no debe ser interpretado como un alegato antievolucionista. Concibo la evolución biológica como un proceso teleológico concebido y guiado por la Inteligencia divina, no como un proceso no teleológico que hace surgir por sus solas fuerzas la vida, las distintas especies y el hombre. Me pronuncio en contra del creacionismo fijista y a favor del creacionismo evolucionista; y, dentro de esta última opción, me pronuncio a favor de la teoría del diseño inteligente y en contra de las diversas formas de evolucionismo teísta que intentan conjugar el darwinismo con el cristianismo. En suma, me inclino hacia un evolucionismo no darwinista. Por supuesto, exceptuando el Anexo, este libro refleja mi opinión personal, no necesariamente la doctrina católica.

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La conversión al catolicismo de Scott y Kimberly Hahn

Tapa del libro «Roma, dulce hogar» de Scott y Kimberly Hahn

Los principios fundamentales de la Reforma protestante fueron dos: sola fide (sola fe) y sola Scriptura (sola Escritura).

El principio protestante de la sola fe dice que el hombre no es justificado por la fe y las obras (como enseña la Iglesia Católica), sino sólo por la fe.

El principio protestante de la sola Escritura dice que la Divina Revelación no es transmitida por la Sagrada Escritura y la Sagrada Tradición (como enseña la Iglesia Católica), sino sólo por la Sagrada Escritura.

Con ejemplos y argumentos tomados del estupendo libro Roma, dulce hogar de Scott y Kimberly Hahn, mostraré que muchas doctrinas protestantes contradicen el principio protestante de la sola Escritura. Me referiré a siete de esas doctrinas en el orden en que aparecen en esa narración del dramático camino de conversión al catolicismo del pastor y teólogo presbiteriano Scott Hahn y su esposa Kimberly.

  1. El bautismo de los niños
  2. La anticoncepción
  3. «Sola fe»
  4. La Eucaristía
  5. «Sola Escritura»
  6. El canon de la Biblia
  7. El «libre examen» de la Biblia
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Nueva datación del Nuevo Testamento

Un evangelista escribiendo el Evangelio

Reseña del libro: John A. T. Robinson, Redating the New TestamentWipf and Stock Publishers, Eugene-Oregon, 2000 (369 páginas); publicado originalmente por SCM Press, 1976.

Mi reseña está dividida en once partes (0-10).

Partes 0-5

0 – Introducción

1 – Fechas y datos

2 – La importancia del año 70

3 – Las Epístolas paulinas

4 – Hechos y los Evangelios sinópticos

5 – La Epístola de Santiago

Parte 6 – Las Epístolas petrinas y Judas

Parte 7 – La Epístola a los Hebreos

Parte 8 – El libro del Apocalipsis

Parte 9 – El Evangelio y las Epístolas de Juan

Parte 10 – Conclusiones

Daniel Iglesias Grèzes

*****

Edición en portugués

El apologista católico brasileño Carlos Martins Nabeto ha tenido la bondad de traducir esta reseña al portugués, en las mismas once partes y en el mismo orden, pero numeradas de forma diferente (1-11). A continuación indicaré los enlaces a cada una de las partes: Parte 1Parte 2Parte 3Parte 4Parte 5Parte 6Parte 7Parte 8Parte 9Parte 10Parte 11

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El Evangelio según Scalfari

Eugenio Scalfari y el Papa Francisco

Uno de los aspectos más extraños del inusual pontificado del Papa Francisco fueron las entrevistas que Francisco concedió al periodista, escritor y político italiano Eugenio Scalfari (1924-2022), fundador y director del diario liberal de izquierda La Repubblica. En los últimos años, Scalfari, un ateo nonagenario, se desempeñaba como editorialista de la edición dominical de ese diario, la principal voz del laicismo anticatólico en Italia.

Scalfari entrevistó personalmente a Francisco muchas veces (más o menos una vez por año), sin grabar ni registrar las palabras del Papa. Sus artículos en La Repubblica se basaron en sus recuerdos de esas largas conversaciones. Reconoció haber puesto entre comillas expresiones que el Papa no dijo de esa forma, pero que –según Scalfari– se correspondían con el sentido general de su pensamiento. Además de estas entrevistas formales, por así decir, Scalfari, también basándose sólo en su memoria, publicó en La Repubblica el contenido de varias de sus frecuentes conversaciones telefónicas con el Sucesor de Pedro.

El problema consiste en que, en esas entrevistas personales o telefónicas, Francisco aparece diciendo cosas insólitas en boca de un Papa, por ser difícilmente compatibles con la doctrina católica, o incluso contrarias a ella. Veamos ocho ejemplos. Citaré las frases de Francisco según Scalfari, indicando la fecha del respectivo artículo. Cualquier persona con un mínimo de formación teológica puede descubrir fácilmente por qué estas frases papales pueden perturbar a un católico que se tome en serio su religión.

“Yo creo en Dios. No en un Dios católico, no existe un Dios católico, existe Dios” (01/10/2013).

“El proselitismo es una solemne tontería, no tiene sentido” (01/10/2013).

“Cada uno de nosotros tiene una visión del Bien y también del Mal. Nosotros debemos incitarlo a proceder hacia lo que él piensa que es el Bien. Y aquí lo repito. Cada uno tiene su idea del Bien y del Mal y debe elegir seguir el Bien y combatir el Mal como él los concibe. Bastaría esto para mejorar el mundo” (01/10/2013).

“Dios es el Espíritu del mundo. Hay muchas lecturas de Dios, tantas cuantas almas de quien piensa en Él, para aceptarlo cada una a su manera o a su modo para refutar su existencia. Pero Dios está por encima de estas lecturas… Nosotros, los cristianos, concebimos a Dios como Cristo nos lo reveló en su predicación. Pero Dios es de todos y cada uno lo lee a su manera” (29/12/2013).

“Al final de vías más rápidas o más lentas todos los divorciados [y vueltos a casar] que lo pidan serán admitidos [a la comunión]” (01/11/2015).

“[Las almas malas] No son castigadas, aquellas que se arrepienten obtienen el perdón de Dios, pero las que no se arrepienten, y por tanto no pueden ser perdonadas, desaparecen. No existe un infierno, existe la desaparición de las almas pecadoras” (28/03/2018).

“Jesús de Nazaret, una vez que se convirtió en hombre, aunque era un hombre de virtud excepcional, no era un Dios en absoluto” (08/10/2019).

“[Jesucristo] Era un hombre hasta que fue depositado en el sepulcro por las mujeres que dispusieron su cadáver. Aquella noche en el sepulcro el hombre desapareció y de aquella gruta surgió en la apariencia de un espíritu que se reunió con las mujeres y los Apóstoles, conservando aún la sombra de la persona y luego desapareció definitivamente” (05/11/2019).

En las palabras atribuidas al Papa por Scalfari hay muchos otros puntos que provocan perplejidades similares, pero no puedo reproducirlos todos aquí. Lo dicho basta para comprender que las publicaciones de Scalfari hayan sido causa de “escándalo” en el sentido original de la palabra: “piedra de tropiezo”. Han confundido y desorientado a muchos fieles católicos que esperan que el Papa los confirme en la fe que recibieron por medio de la Biblia y de la Tradición de la Iglesia.

Esa confusión afectó también a colaboradores del Papa, como lo ilustra la suerte tragicómica corrida por la primera entrevista de Scalfari a Francisco (la del 01/10/2013) en el sitio web de L’Osservatore Romano, el diario de la Santa Sede: publicada primero, eliminada después, luego re-publicada y nuevamente eliminada. Empero, un libro de entrevistas al Papa Francisco editado por la Librería Editorial Vaticana contiene esa primera entrevista, tal como fue publicada por Scalfari…

En repetidas ocasiones la Oficina de Prensa de la Santa Sede salió al paso de las supuestas revelaciones de Scalfari expresando que las palabras que él atribuyó entre comillas al Santo Padre durante las entrevistas que mantuvieron no pueden considerarse como un relato fiel de lo que realmente se dijo, sino que representan una interpretación personal y libre de lo que él escuchó.  Obviamente esos «desmentidos» fueron muy insuficientes. Si lo que Scalfari (que publicó incluso dos libros con base en sus entrevistas a Francisco) atribuyó al Papa era falso, para remediar siquiera en parte el gran daño causado a los fieles cristianos por esas atribuciones, era necesario que el Papa mismo lo desmintiera, denunciara a su amigo Scalfari por sus gravísimas tergiversaciones y dejara de concederle entrevistas personales o telefónicas. Dado que eso no ocurrió, permanece la duda de qué es lo que Francisco dijo realmente a Scalfari.

Si Scalfari tergiversó las palabras del Papa Francisco, no se explica por qué Francisco, supuesta víctima de una mala praxis periodística, siguió recurriendo tan a menudo a Scalfari, incluso para revelarle pensamientos confidenciales. La excusa de que Francisco no conocía lo escrito por Scalfari es insostenible. El mismo Francisco declaró que La Repubblica es el único diario que lee; y además el Papa tiene miles de colaboradores en la Curia Romana, que le habrían hecho notar prestamente cualquier error de Scalfari que lo perjudicara.

Por otra parte, muchas personas que conocen bien al Papa Francisco coinciden en considerarlo una persona muy astuta, para nada ingenua. La hipótesis de que, tras muchos años de presuntas manipulaciones de Scalfari a sus palabras, Francisco todavía no se habría enterado del daño causado por su difunto amigo ateo, es absurda. De ahí que no pocos sospechen que Francisco usó a Scalfari para lanzar ideas peligrosas sin comprometerse demasiado.

Por esta y muchas otras razones que no caben en este artículo, los católicos (desde el Papa Emérito hasta los simples fieles laicos como yo) unimos nuestra oración por el Papa Francisco con la oración de Jesús por Simón Pedro: “Simón, Simón, mira que Satanás os ha reclamado para cribaros como el trigo. Pero yo he rogado por ti para que tu fe no desfallezca; y tú, cuando te conviertas, confirma a tus hermanos.” (Lucas 22,31-32). Y oremos también por el alma de Eugenio Scalfari.

(Este artículo fue publicado originalmente en el diario El Observador de Montevideo el día 05/04/2018; la presente versión añade las últimas dos citas de Francisco según Scalfari, de gravedad inaudita, y algunos comentarios).

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Reseña de «El Estado servil» de Hilaire Belloc

Tapa del libro
Este post está dedicado a mi reseña de un libro extraordinario del gran historiador católico inglés Hilaire Belloc: El Estado servil

Les deseo una buena lectura. Que Dios los bendiga y los guarde día tras día. Fraternalmente, Daniel Iglesias Grèzes. 
Para acceder a la reseña, presiona los siguientes enlaces:
PARTE 1 – PARTE 2 – PARTE 3 – PARTE 4 
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Descarga gratis cuatro libros de José María Iraburu

José María Iraburu
En este post quiero recomendar cuatro libros del excelente teólogo católico español José María Iraburu, nacido en Pamplona en 1935 y ordenado sacerdote en la misma ciudad en 1963. El Padre Iraburu es el Editor del portal InfoCatólica, con el que tengo el honor de colaborar como bloguero. Su blog en ese portal se llama Reforma o apostasía y contiene hasta hoy [16/01/2022] 669 posts muy instructivos y edificantes. 

El Padre Iraburu es uno de los fundadores de la Fundación GRATIS DATE, que se dedica a producir obras católicas y a venderlas en España a precios mínimos y donarlas gratuitamente en Hispanoamérica. Desde su sección de Textos se puede descargar gratis decenas de libros católicos muy buenos, incluyendo más de veinte del propio P. Iraburu. 

Aunque todos los libros del P. Iraburu son muy recomendables, hoy quiero destacar cuatro que me parecen especialmente importantes: 

EVANGELIO Y UTOPÍA – Un libro fascinante, que trata de un modo a la vez sólido y muy original un tema de gran complejidad y actualidad. 

HECHOS DE LOS APÓSTOLES DE AMÉRICA – Un libro extraordinario, que debería ser leído y estudiado en todos los seminarios de nuestro continente. 

INFIDELIDADES EN LA IGLESIA – Un análisis breve e incisivo de los males causados por la disidencia doctrinal dentro de la Iglesia Católica. 

REFORMA O APOSTASÍA – Un análisis contundente de los dos caminos divergentes que se abren frente a las iglesias locales de Occidente, sumidas hoy en una profunda crisis. 

Les deseo una buena lectura. Que Dios los bendiga y los guarde día tras día. Fraternalmente, Daniel Iglesias Grèzes.
 
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Balance del año 2021

Balanza
Me parece oportuno ofrecer una especie de balance del trabajo realizado durante 2021. Ante todo debo decir que el año pasado publiqué ocho libros, siete míos y uno de otro autor.

En abril de 2021 la Editorial Vita Brevis (de Bruno M., bloguero de InfoCatólica) publicó Soy amado, luego existo: Darwinismo, diseño inteligente y fe cristiana, con 39 capítulos y 281 páginas. Este libro es esencialmente una edición corregida y completada de mi libro Soy amado, luego existo: Reflexiones sobre el darwinismo, el diseño inteligente y la fe cristiana, auto-publicado en Lulu en 2012, con 10 capítulos y 166 páginas. En mi humilde opinión, la nueva edición de Soy amado, luego existo es el más logrado y sistemático de mis libros.

Entre julio y octubre de 2021 auto-publiqué en Kindle Direct Publishing (KDP, de Amazon) seis volúmenes de una serie que denominé Aportes para una contracultura cristiana:

Volumen 1 – ¿Crisis climática?: Un análisis científico y ético (16 capítulos, 56 páginas).
Volumen 2 – La sal de la tierra: El choque entre la religión cristiana y la cultura secularista (8 capítulos, 60 páginas).
Volumen 3 – Todo lo hiciste con sabiduría: Reflexiones sobre la fe cristiana y la ciencia contemporánea (7 capítulos, 73 páginas).
Volumen 4 – ¿Renovación o ruptura? Reflexiones en torno al Concilio Vaticano II (11 capítulos, 85 páginas).
Volumen 5 – El trigo y la cizaña. Una mirada cristiana sobre el mundo (42 capítulos, 116 páginas).
Volumen 6 – La perla preciosa. Una mirada cristiana sobre el Uruguay (29 capítulos, 113 páginas).

Explicaré el origen de esta serie. En 2019-2020 había publicado dos ediciones de mi libro Por el contrario…: Aportes para una contraculturacristiana. La columna vertebral de esa obra fueron los artículos que publiqué desde 2017 en el diario El Observador de Montevideo. La primera edición (de 2019) tuvo 6 partes, 54 capítulos y 181 páginas, mientras que la segunda edición (de 2020) tuvo las mismas 6 partes, 81 capítulos y 249 páginas. En 2021, en vez de hacer una tercera edición aún mayor, decidí dividir esta obra en varios libros más pequeños, que compondrían una serie.

Los 7 capítulos de la Parte II de Por el contrario… fueron la base del Volumen 1 de la serie.
Los 31 capítulos de las Partes III y V de Por el contrario… fueron la base del Volumen 5 de la serie.
Los 16 capítulos de la Parte VI de Por el contrario… fueron la base del Volumen 6 de la serie.

Los otros tres volúmenes de la serie tuvieron orígenes diferentes.
7 de los 25 capítulos de mi libro Vosotros sois la sal de la tierra: El choque entre la civilización cristiana y la cultura de la muerte (Lulu, 2011) fueron la base del Volumen 2 de la serie.
El volumen 3 de la serie es la tercera edición (aumentada) de un libro que auto-publiqué en KDP en 2016.
El volumen 4 de la serie es una recopilación de mis escritos sobre el Concilio Vaticano II y la crisis postconciliar de la Iglesia Católica.

El último libro que publiqué en 2021 es sin duda el más importante. Se trata de mi traducción al español de un libro muy valioso pero poco conocido: Dennis Barton, La tradición clementina de los Evangelios. Este libro electrónico (en PDF) tiene 21 capítulos y 57 páginas, y se puede descargar gratuitamente.

Además en 2021 realicé la mayor parte de una traducción al español de otro libro excelente pero poco conocido: Philip Trower, La Iglesia docta y la rebelión de los eruditos. El 1° de enero de 2022 terminé la traducción y publiqué este libro electrónico (en PDF). Tiene 5 capítulos más la conclusión, y 52 páginas, y se puede descargar gratuitamente.

Por otra parte, durante 2021 publiqué:
28 artículos en El Observador (reunidos en esta página).
50 números de mi boletín electrónico semanal gratuito Pensamientos, cuyo N° 1 salió en enero de 2021.
97 posts en mi blog de InfoCatólica (Razones para nuestra esperanza), en su mayor parte referidos a números de Pensamientos, a capítulos de las obras de Dennis Barton y Philip Trower o a anuncios sobre mis libros. Unos pocos posts fueron artículos nuevos.
23 posts en este blog, en su gran mayoría ya publicados en otros sitios.
70 mensajes (gabs) en la red social cristiana Gab, a la que me uní en enero de 2021 (véase aquí).
La nueva sección Descargas gratuitas de mi sitio web personal, desde donde se puede descargar gratis 17 libros editados por mí (seis míos y once de otros autores). Esta sección se convirtió rápidamente en la más visitada del sitio. La mayoría de estos libros estaban disponibles en Lulu.

Doy gracias a Dios por el trabajo que pude realizar a lo largo del año 2021 y le pido que, por su gracia y no por mis escasos méritos, ese trabajo dé buenos frutos. 
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Objetividad versus neutralidad

¿Cuál de ambos valores debería guiar la labor intelectual y la docencia?

Daniel Iglesias Grèzes

Cuando pienso en la Wikipedia, a menudo recuerdo un viejo chiste que creo que es de Woody Allen: «Jamás me involucraría con una mujer que se rebajara tanto como para interesarse en un tipo como yo». En efecto, ¿cómo podría tomar muy en serio a una enciclopedia en la que yo mismo, con todas mis limitaciones, puedo escribir sobre cualquier tema?

Además, pienso que el principio central original de la Wikipedia, el «punto de vista neutral», es muchas veces impracticable y, cuando es practicable, con frecuencia es improcedente o incluso dañino. El punto de vista neutral implica que, al escribir sobre un tema cualquiera, uno debe presentar todas las posiciones, argumentos y puntos de vista sobre el tema, sin inclinarse a favor ni en contra de ninguno de ellos ni privilegiarlo, de tal modo que el lector no pueda enterarse de cuál es la opinión personal del autor sobre el asunto. Pero, ¿es realmente posible y decente escribir un artículo neutral sobre el nacionalsocialismo de Hitler?

He confirmado mi opinión crítica sobre la Wikipedia al encontrar errores o sesgos importantes en sus artículos. Por eso me alegró enterarme de que Larry Sanger, uno de los dos fundadores de Wikipedia, piensa que la neutralidad de esa enciclopedia desapareció hace mucho tiempo y que ésta está hoy muy sesgada, tendiendo básicamente hacia la izquierda.1 Sanger presentó unos cuantos ejemplos notables de los sesgos de Wikipedia, tomándolos de artículos referidos a temas políticos, morales y religiosos. Por ejemplo, Sanger: a) comparó el carácter muy benévolo del artículo de Wikipedia sobre Barack Obama con el carácter muy crítico del artículo sobre Donald Trump; b) mostró sesgos contra las opiniones provida o conservadoras en los artículos sobre el aborto, la liberalización de las drogas o la adopción LGBT; y c) señaló el sesgo contrario al cristianismo en el artículo sobre Jesús, que se inclina hacia el cuestionamiento de la historicidad de los Evangelios.2 Sin embargo, en mi opinión, Sanger comete el serio error de seguir defendiendo la neutralidad.3

«Todos los hombres tienen naturalmente el deseo de saber».4 ¿Y qué es lo que todos, en virtud de nuestra misma naturaleza, queremos conocer? La verdad. La gran tradición filosófica de Occidente define la verdad como la adecuación del pensamiento a la realidad. Una idea o afirmación es verdadera si se corresponde con la realidad y es falsa en el caso contrario. La objetividad, un ideal de la ciencia y del periodismo, implica una búsqueda de la verdad, un esfuerzo por averiguar cómo son las cosas objetivamente, es decir independientemente del sujeto que quiere conocerlas. La objetividad es algo muy distinto de la neutralidad, y en cierto modo es su contrario. La inteligencia se ejercita en el juicio, que necesariamente es verdadero o falso; no hay una tercera posibilidad. Para mantener la neutralidad hay que renunciar a pensar o a expresar el pensamiento.

Podemos aplicar estas reflexiones a la docencia notando que la educación laica pretende ser una educación neutral sobre las cuestiones religiosas, filosóficas y morales controvertidas en la sociedad. Ahora bien, no es posible enseñar filosofía ni moral (una rama de la filosofía) desde un punto de vista neutral. El profesor de filosofía que, al tratar una cuestión cualquiera (por ejemplo, ¿qué es el ser humano?), se limita a enseñar que el pensador A dijo tal cosa, el pensador B tal otra cosa y así sucesivamente, no enseña filosofía sino historia de la filosofía. Para enseñar filosofía hay que filosofar y por lo tanto comprometerse en la búsqueda de la verdad sobre la cuestión tratada. Hay que hacer juicios, verdaderos o falsos, y hay que razonar, con razonamientos correctos o incorrectos. Un alumno que sólo ha recibido una enseñanza de filosofía presuntamente neutra se sentirá poco estimulado a pensar, juzgar y razonar. Digo «presuntamente» porque en la elección de los temas de estudio y de los pensadores, ideas, argumentos, críticas, réplicas y contrarréplicas a presentar, es prácticamente imposible para el profesor mantener una verdadera neutralidad. Generalmente, en el modo de exponer los temas del programa de filosofía se reflejará, de un modo más evidente o más sutil, la posición personal del profesor o la posición de la institución educativa para la que trabaja.

Algo análogo puede decirse de muchas otras materias, por ejemplo la historia. El profesor de historia, como el periodista, puede intentar separar la información de la opinión, los hechos comprobados de las especulaciones. Empero, esa separación no es completamente nítida ni absoluta. Generalmente, en la misma selección y modo de exposición de los hechos el periodista, y mucho más el profesor de historia, dejará traslucir, en mayor o menor grado, su opinión. Es que, como también decía Aristóteles, la filosofía es inevitable: o filosofamos, y entonces filosofamos, o no filosofamos, y entonces también filosofamos, para intentar demostrar que no filosofamos.

La educación laica, como la Wikipedia, persigue o declara perseguir algo (la neutralidad) que por lo general no sólo es imposible, sino que ni siquiera es bueno. Lo deseable es que cada uno busque personalmente la verdad y exponga a los demás sus hallazgos y opiniones de forma libre, responsable y sincera, sin engañar al lector o al alumno pretendiendo una neutralidad que no es tal. Todos tenemos sesgos, pero el peor es el sesgo inconsciente o no declarado del que cree o quiere hacernos creer que no tiene ningún sesgo.  

1) https://www.dailymail.co.uk/news/article-9283061/Wikipedia-founder-Larry-Sanger-slams-sites-leftist-bias-claims-neutrality-gone.html

2) https://larrysanger.org/2020/05/wikipedia-is-badly-biased/

3) https://ballotpedia.org/Why_Neutrality

4) Aristóteles, Metafísica, 1:1.

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Homenaje a Juan Pablo II

Hoy se cumplen 100 años del nacimiento de Karol Wojtyla, el gran Papa que guió a la Iglesia Católica hacia el tercer milenio de la era cristiana.

Daniel Iglesias Grèzes

Un breve artículo como éste es muy insuficiente para hacer justicia a un pontificado tan largo y fructífero, por lo que seguiré un método «impresionista», seleccionando algunos hechos y palabras de Juan Pablo II que permiten esbozar una aproximación a su figura extraordinaria.

16/10/1978: el Cardenal polaco Karol Wojtyla, de 58 años, fue elegido Papa tras la sorpresiva muerte de Juan Pablo I, cuyo pontificado duró sólo 33 días. Wojtyla eligió el mismo nombre de su predecesor inmediato. Juan Pablo II fue el primer Papa no italiano desde 1523.

22/10/1978, homilía en la Misa del comienzo de su pontificado, n. 5: «¡Hermanos y hermanas! ¡No tengáis miedo de acoger a Cristo y de aceptar su potestad! ¡Ayudad al Papa y a todos los que quieren servir a Cristo y, con la potestad de Cristo, servir al hombre y a la humanidad entera! ¡No temáis! ¡Abrid, más todavía, abrid de par en par las puertas a Cristo! Abrid a su potestad salvadora los confines de los Estados, los sistemas económicos y los políticos, los extensos campos de la cultura, de la civilización y del desarrollo. ¡No tengáis miedo! Cristo conoce lo que hay dentro del hombre. ¡Sólo Él lo conoce! Con frecuencia el hombre actual no sabe lo que lleva dentro, en lo profundo de su ánimo, de su corazón. Muchas veces se siente inseguro sobre el sentido de su vida en este mundo. Se siente invadido por la duda que se transforma en desesperación. Permitid, pues, —os lo ruego, os lo imploro con humildad y con confianza— permitid que Cristo hable al hombre. ¡Sólo Él tiene palabras de vida, sí, de vida eterna!»

13/05/1981, 64° aniversario de la primera aparición de la Virgen María en Fátima: el terrorista turco Mehmet Alí Agca disparó cuatro veces contra Juan Pablo II desde unos tres metros de distancia. Dos balas alcanzaron al Papa. Una de ellas lo hirió gravemente en el abdomen, pasando muy cerca de su aorta. El Papa perdió mucha sangre, fue sometido a una operación de casi seis horas y pasó por una larga y complicada convalecencia en un hospital. Se manejaron varias teorías sobre las motivaciones de Alí Agca. La más creíble es la de que actuó por orden de la KGB, a través del servicio secreto búlgaro. El régimen soviético consideraba a Juan Pablo II un enemigo muy peligroso. En eso no se equivocaba: en 1991 la URSS dejó de existir. Antes habían caído los regímenes comunistas de Europa Oriental, comenzando por la victoria de Solidaridad, movimiento opositor dirigido por el católico Lech Walesa (amigo de Juan Pablo II), en las elecciones de 1989 en Polonia.

01/04/1987: Durante su primera visita a Uruguay, Juan Pablo II celebró una Misa en la explanada de Tres Cruces (Montevideo), con unos 300.000 participantes. Cito parte de su homilía: «Queridos uruguayos: Vuestra Patria nació católica. Sus próceres se valieron del consejo de preclaros sacerdotes que alentaron los primeros pasos de la nación uruguaya con la enseñanza de Cristo y de su Iglesia, y la encomendaron a la protección de la Virgen que, bajo la advocación de los Treinta y Tres, hoy nos preside junto a la cruz. El Uruguay de hoy encontrará los caminos de la verdadera reconciliación y del desarrollo integral que tanto ansía si no aparta los ojos de Cristo, Príncipe de la Paz y Rey del universo. Y para que esta nación… sea siempre fiel al mensaje salvífico de Cristo es preciso que la comunidad familiar –célula básica de vuestra sociedad– no vuelva sus espaldas a Cristo, sino que sean… familias unidas, sanas moralmente, educadoras en la fe, respetuosas de los derechos de cada persona, empezando por el respeto a la vida de cada criatura, desde el momento mismo de su concepción» (n. 6).

06/01/2001, carta apostólica Novo Millennio Ineunte al concluir el Gran Jubileo del año 2000, nn. 30-31: «En primer lugar, no dudo en decir que la perspectiva en la que debe situarse el camino pastoral es la de la santidad… Recordar esta verdad elemental, poniéndola como fundamento de la programación pastoral que nos atañe al inicio del nuevo milenio, podría parecer, en un primer momento, algo poco práctico. ¿Acaso se puede «programar» la santidad?… En realidad, poner la programación pastoral bajo el signo de la santidad es una opción llena de consecuencias. Significa expresar la convicción de que, si el Bautismo es una verdadera entrada en la santidad de Dios por medio de la inserción en Cristo y la inhabitación de su Espíritu, sería un contrasentido contentarse con una vida mediocre, vivida según una ética minimalista y una religiosidad superficial. Preguntar a un catecúmeno «¿quieres recibir el Bautismo?» significa al mismo tiempo preguntarle «¿quieres ser santo?»».

02/04/2005, vísperas de la fiesta de la Divina Misericordia. Después de dos días de serena agonía, Juan Pablo II pronunció, con voz débil y en polaco, sus últimas palabras: «Dejadme ir a la Casa del Padre». Casi cuatro millones de personas asistieron a su funeral o visitaron su capilla ardiente para darle su último adiós.

27/04/2014: El Papa Francisco canonizó a los Papas Juan XXIII y Juan Pablo II. De los 266 Papas habidos en la historia de la Iglesia Católica, 90 fueron canonizados. Los primeros 49 Papas, desde San Pedro (+67) hasta San Gelasio I (+496), fueron todos santos.

(Artículo publicado en: El Observador, 18/05/2020).

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Suboptimización

Bobby Fischer, campeón mundial de ajedrez (1972-1975)

Un concepto aplicado generalmente a sistemas, pero que puede aplicarse también a personas.

Daniel Iglesias Grèzes

«Optimización» es la búsqueda del mejor resultado posible de un sistema. «Suboptimización» es lo que ocurre cuando el esfuerzo excesivo para optimizar uno o más componentes de un sistema perjudica el rendimiento del sistema en su conjunto. Por ejemplo, si un arquitecto que diseña un edificio se concentra demasiado en diseñar unos magníficos ascensores, puede pasar que éstos terminen por ocupar demasiado espacio y resten funcionalidad al edificio.

Para aplicar el concepto de suboptimización a los seres humanos partiré de dos frases de Paul Morphy (1837-1884), una de las dos figuras principales de la historia del ajedrez en los Estados Unidos: «La capacidad de jugar al ajedrez es señal de un caballero. La capacidad de jugar bien al ajedrez es señal de una vida malgastada.» «El ajedrez ha de ser primordialmente una recreación y no debe practicarse en detrimento de otras y más serias actividades. Como un simple juego, como un descanso de actividades importantes en la vida, merece la más alta recomendación.»

Se puede hacer varias críticas a estas frases de Morphy: a) es algo anacrónico presentar al ajedrez como un juego de caballeros; b) es una exageración afirmar que no se puede jugar bien al ajedrez sin malgastar la vida; c) hoy unas cuantas personas practican el ajedrez como profesión, lo que en principio es legítimo; d) también el juego, aunque no sea lo principal de la vida, ocupa en ella un rol que no conviene despreciar. Sin embargo, me parece innegable que las frases citadas de Morphy apuntan a una verdad esencial: para algunos el ajedrez puede llegar a ser importante, pero considerarlo como lo principal o (peor aún) lo único en la vida es un error funesto. Morphy evitó ese error retirándose del ajedrez para siempre a los 22 años, después de brillar como una estrella fugaz, superando claramente a todos los grandes jugadores americanos y europeos que se animaron a enfrentarlo. Tal vez no era necesario que Morphy dejara totalmente el ajedrez, pero debemos respetar su decisión.

El triste caso de Bobby Fischer (1943-2008), la otra superestrella del ajedrez estadounidense, demuestra que el peligro de la suboptimización humana es muy real. Fischer no sólo dijo: «Todo lo que quiero en la vida es jugar al ajedrez»; sino que puso en práctica ese propósito reduciendo su vida al ajedrez. Obtuvo el título de campeón mundial en 1972, tras vencer en Reikiavik (Islandia) al soviético Boris Spassky, en el sensacional «match del siglo», que fue también un hito notable de la guerra fría entre los EEUU y la URSS. Después de eso Fischer no volvió a jugar públicamente al ajedrez, con la única excepción de un match amistoso de revancha contra Spassky en Yugoslavia en 1992, que Fischer volvió a ganar. Pero Bobby siguió obsesionado por el ajedrez, siguió siendo muy antisocial e incluso fue perseguido por la justicia de EEUU por haber violado un embargo de su país contra Yugoslavia en ese match de 1992. Tras varios años como fugitivo, Fischer encontró amparo en Islandia en 2005. Allí vivió casi totalmente aislado y allí murió a la ajedrecística edad de 64 años.1 

Es muy probable que Bobby Fischer haya sufrido algún tipo de enfermedad mental, pero el peligro de suboptimización afecta a todas las personas, también a las muy cuerdas. Intuitivamente todos sabemos que alguien puede ser un virtuoso del piano, del fútbol o de la cirugía y no ser una persona cabal; y que, a la inversa, alguien puede ser a la vez un mal matemático y una excelente persona. Los teólogos escolásticos medievales expresaron esa idea distinguiendo dos conceptos: la «prudencia» (recta ratio agibilium, la forma correcta de actuar) y el «arte» (recta ratio factibilium, la forma correcta de hacer [algo en particular, como por ejemplo jugar al ajedrez]). La prudencia es una virtud cardinal, una especie de know how moral, que ayuda a la persona a encontrar las palabras adecuadas y la acción oportuna en cada situación. En cambio el arte no es una virtud moral, sino una mera habilidad técnica.

Qohélet, un sabio judío, probablemente del siglo III AC, fue consciente de que ni el placer, ni las riquezas, ni siquiera el conocimiento por sí mismo son capaces de hacer feliz al ser humano: «¡Vanidad de vanidades…, vanidad de vanidades, todo es vanidad!»2, si se lo considera aisladamente, sin relación al fin último del hombre. Esta antigua sabiduría judía y cristiana se encuentra muy arrinconada hoy, en un mundo cada vez más sometido al subjetivismo moral. Según esta última doctrina, que descarta las nociones de naturaleza humana y de fin último del hombre, cada individuo queda librado a buscar la felicidad a su manera, siendo todas las maneras igualmente buenas. Un filósofo español acaba de expresarlo así: «la más ambiciosa meta de la Ilustración: pensar para saber, saber para poder, poder para hacer lo que queremos»3, sea lo que sea. La mentalidad ilustrada olvida una tragedia muy común: la de la persona que se afana toda la vida en alcanzar una meta cualquiera y cuando la logra se da cuenta de que en realidad ésta no lo satisface. Podemos evitar esa tragedia, pero para ello tenemos que liberarnos del subjetivismo moral.

1) El tablero de ajedrez tiene 64 casillas.

2) Eclesiastés 1,2.

3) Miguel Á. Quintanilla, Filosofía Ciudadana, Editorial Trotta, 2020, Prefacio.

(Artículo publicado en: El Observador, 26/10/2020).

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Contra el materialismo

En nuestro mundo hay muchas cosas que no son materiales.

Daniel Iglesias Grèzes

El ateísmo materialista es hoy una cosmovisión muy influyente, especialmente entre los científicos e intelectuales. El materialismo es la doctrina que afirma que todo lo que existe es material. Mi propósito en este artículo es presentar brevemente un argumento contra el materialismo, basándome en parte en: J. M. Bochenski, Introducción al pensamiento filosófico, Editorial Herder, Barcelona, 1986, pp. 9-20.

En nuestro mundo hay muchas cosas que no son materiales: la ley, la información, el conocimiento, la libertad, la verdad, el bien, etc. Centremos nuestra atención en la ley.

Los entes materiales están en un lugar y un tiempo determinados, tienen un principio y un fin, cambian, son individuales y contingentes. En cambio las leyes (metafísicas1, lógicas, matemáticas o naturales) no tienen ninguna de esas propiedades. No están restringidas a un lugar o un tiempo determinados, no comienzan ni dejan de existir, no cambian, son generales y necesarias. Las leyes son pues algo muy problemático para el materialismo.

La primera respuesta de los materialistas al problema de la ley es la dada por David Hume y sus seguidores, los empiristas. En realidad las leyes no existirían. Serían ficciones de nuestro pensamiento. Al ver que, si soltamos una piedra, con frecuencia ésta cae al suelo, nos acostumbramos a pensar que esto ha de ser así; y para explicar esa supuesta característica de la naturaleza inventamos (por medio de Isaac Newton) la ley de la gravitación universal.

La objeción más obvia a esta doctrina empirista es que no explica por qué las leyes, pese a ser sólo hábitos mentales del hombre, rigen realmente en el mundo. Cuando un grupo de matemáticos y físicos, aplicando la ley de la gravitación y otras leyes, calcula la trayectoria de una nave espacial, y sus cálculos se verifican mediante un descenso de la nave en el lugar exacto de Marte fijado como destino del viaje, ¿cómo es posible que sus hábitos mentales determinen los movimientos de una nave y de un planeta?

Para no caer en la monstruosa doctrina del escepticismo (nada existe; o si existe algo no lo podemos conocer), los materialistas a veces se dejan llevar hasta el otro extremo del péndulo y abrazan de algún modo el idealismo, la doctrina más opuesta al materialismo. Según el idealismo, nuestro pensamiento crea al mundo o impone a éste nuestras propias leyes subjetivas. Pero esta solución, que en el fondo tiende al panteísmo, parece absurda a la mayoría de los seres humanos, e incluso a la mayoría de los materialistas.

La solución más sensata al problema de la ley es la de la filosofía realista, que coincide con el sentido común de la humanidad. Las leyes existen objetivamente. No dependen de nuestros pensamientos. Podemos descubrirlas, conocerlas mejor o peor, o no conocerlas, pero no crearlas. Además de los entes materiales existe otra categoría de entes, los entes ideales.

No todos los filósofos realistas conciben a los entes ideales de la misma manera. Las dos tendencias principales del realismo filosófico son las representadas por Platón y Aristóteles. El platonismo dice que lo ideal existe independientemente de lo real, en un mundo aparte y superior: el mundo de las ideas. En cambio el aristotelismo dice que lo ideal existe en nuestro mundo dentro de lo real. La fe cristiana exige una filosofía realista, pero ambas tendencias realistas son compatibles con dicha fe: por ejemplo, en filosofía, San Agustín fue platónico y Santo Tomás de Aquino fue aristotélico. Los paganos Platón y Aristóteles afirmaron la existencia de Dios y del alma humana espiritual.

No es verdad que la ciencia demuestre o apoye de algún modo el materialismo. Las ciencias naturales se limitan a estudiar los entes materiales, pero es ilógico negar que algo exista sólo porque no cae dentro del objeto de estudio de esas ciencias.

El materialismo da lugar a una antropología desoladora. Si solo existe la materia, el hombre no es más que un animal más evolucionado2 y, peor aún, un mero conjunto de átomos. No existiría el libre albedrío3; y sin libertad no hay responsabilidad moral.

El materialismo es el mayor error filosófico del marxismo (el materialismo histórico y dialéctico), la ideología que aún esclaviza a tantos millones de personas en China, Corea del Norte, Vietnam, Laos y Cuba y que tanto daño causa en muchos otros países. Pero nuestra civilización occidental sufre mucho también por otras formas de materialismo: por ejemplo, un materialismo práctico4 muy extendido, que devalúa y afea la existencia humana, y que también está emparentado con ideologías «de derecha», como el objetivismo ateo de Ayn Rand, partidaria de un capitalismo radicalmente individualista.

Una de las principales batallas culturales que tenemos ante nosotros los cristianos, los creyentes no cristianos y los no creyentes no materialistas es evitar que el materialismo siga contaminando nuestra sociedad y nuestra cultura.

1) Por ejemplo, el principio de causalidad y el principio de razón suficiente.

2) Entre otras cosas, esto implica que entre educar a un niño y amaestrar a un mono hay sólo una diferencia de grado, no sustancial.

3) ¿Cómo los átomos podrían tomar decisiones libres? ¿Por votación en un parlamento de átomos?

4) Podríamos definirlo como la costumbre de vivir como si la doctrina materialista fuera verdadera.

(Artículo publicado el 09/11/2020 en el diario El Observador de Montevideo).

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Aportes para una contracultura cristiana

(Post actualizado el 02/10/2021).

El pasado mes de julio comencé a publicar una serie de libros llamada Aportes para una contracultura cristiana. El objetivo central de la serie es contradecir varias corrientes de pensamiento predominantes en la cultura contemporánea que han eclipsado a la cultura cristiana, a tal punto que hoy ésta se presenta como una contracultura. En esta serie, un humildísimo aporte a la renovación de la cultura cristiana, expongo puntos de vista sobre Dios, el hombre, el mundo, la ciencia y la sociedad que hoy no se encuentran con mucha frecuencia en la prensa y la academia, dado que son desestimados o despreciados (sin razón suficiente) por gran parte de los intelectuales de nuestro tiempo. Dicha renovación es necesaria para que todos redescubramos el modo de vivir una vida verdadera, buena y bella y de construir una sociedad más humana y fraterna, según la voluntad del Creador.

Hasta el momento he publicado seis volúmenes de esta serie, todos en 2021.

Volumen 1 – ¿Crisis climática?: Un análisis científico y ético

Volumen 2 – La sal de la tierra: El choque entre la religión cristiana y la cultura secularista

Volumen 3 – Todo lo hiciste con sabiduría: Reflexiones sobre la fe cristiana y la ciencia contemporánea

Volumen 4 – ¿Renovación o ruptura? Reflexiones en torno al Concilio Vaticano II

Volumen 5 – El trigo y la cizaña. Una mirada cristiana sobre el mundo

Volumen 6 – La perla preciosa. Una mirada cristiana sobre el Uruguay

Cada uno de estos libros electrónicos cuesta tres dólares estadounidenses. También se puede comprar los seis juntos por US$ 18,00 en este enlace.

Portada del Volumen 1 de la serie
Portada del Volumen 2 de la serie
Portada del Volumen 3 de la serie
Portada del Volumen 4 de la serie
Portada del Volumen 5 de la serie
Portada del Volumen 6 de la serie
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Mi nuevo libro: «¿Crisis climática?»

Tengo el agrado de anunciar que acabo de publicar en Amazon mi libro: ¿Crisis climática? Un análisis científico y ético. Está disponible como libro impreso y como libro electrónico en esta página: https://www.amazon.com/-/es/dp/B09B6C5V9P.

Este libro de 58 páginas es el Volumen 1 de la serie Aportes para una contracultura cristiana. El objetivo central de la serie será contradecir varias corrientes de pensamiento predominantes de nuestra cultura contemporánea, que han eclipsado a la cultura cristiana, al punto que hoy esta se presenta como una contracultura. En esta serie, un humildísimo aporte a la renovación de la cultura cristiana, expondré puntos de vista sobre Dios, el hombre, el mundo, la ciencia y la sociedad que hoy no se encuentran con frecuencia en la gran prensa, dado que son desestimados o despreciados (sin razón suficiente, en mi opinión) por gran parte de los intelectuales de nuestro tiempo. Dicha renovación es necesaria para que todos redescubramos el modo de vivir una vida verdadera, buena y bella y de construir una sociedad más humana y fraterna, según la voluntad de Dios.

Este volumen trata esencialmente sobre la llamada «crisis climática», que muchos consideran el principal problema del mundo en nuestra época. Probablemente lo sea de un modo paradójico, en un sentido diferente al que le asigna la mayoría. Hay muy buenas razones para pensar que la mayor amenaza que la humanidad enfrenta actualmente, en un sentido material, no es el cambio climático en sí mismo, sino las políticas radicales que casi todos los gobiernos impulsan para enfrentarlo.

¿Crisis climática? analiza la teoría del calentamiento global antropogénico catastrófico desde dos puntos de vista: primero, con más extensión, desde el punto de vista científico; y luego, de forma más sucinta, desde el punto de vista de la moral cristiana. También relaciona dicha teoría con otros temas, como el malthusianismo, el ecologismo radical, la tecnocracia y el Gran Reinicio.

¿Crisis climática? contiene tres capítulos inéditos (en lo que respecta a mis libros), que en conjunto representan casi la mitad del contenido de la obra. La otra mitad proviene de 13 de los 81 capítulos de la segunda edición de mi libro Por el contrario… Aportes para una contracultura cristiana.

Te recuerdo que Amazon ofrece la posibilidad de descargar fácilmente una aplicación gratuita llamada Kindle App, que permite leer libros digitales en cualquier computadora, tablet o smartphone. Basta que ingreses tu número de teléfono móvil o tu dirección de correo electrónico para que Amazon te envíe un enlace desde el que puedes descargar esa aplicación. Además, la opción Look inside permite ver algunas páginas del libro, a modo de muestra gratis.

Te invito a comprar, leer y difundir este libro. Si el libro te gustó, por favor deja tu comentario sobre el mismo en Amazon. Eso puede ayudar a otros lectores. Desde ya muchas gracias a todos. Que Dios los bendiga.

Daniel Iglesias Grèzes

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El Gran Reinicio

El Foro Económico Mundial auspicia una profunda transformación económica y social a escala global.

Daniel Iglesias Grèzes

El economista e ingeniero alemán Klaus Schwab, nacido en 1938, fundó el Foro Económico Mundial (FEM) en 1971 y ha sido el presidente del FEM desde su fundación hasta hoy. Unas 1.000 de las mayores empresas del mundo participan del FEM como miembros o socios. El FEM es conocido sobre todo por su Asamblea Anual, que reúne durante varios días en Davos (Suiza) a miles de los principales líderes empresariales, políticos e intelectuales del mundo. El tema central de las Asambleas Anuales del FEM de 2016 y 2019 fue «la cuarta revolución industrial». En 2021 el evento, dividido esta vez en una fase virtual en enero y una fase presencial en Singapur en agosto, tendrá como tema central «el Gran Reinicio». Klaus Schwab ha publicado libros sobre ambos temas: La cuarta revolución industrial (2016) y COVID-19: el Gran Reinicio (2020).

Según Schwab: «La primera revolución industrial utilizó la energía del vapor de agua para mecanizar la producción. La segunda utilizó la energía eléctrica para crear una producción en masa. La tercera utilizó la electrónica y la tecnología de la información para automatizar la producción… Ahora una cuarta revolución industrial… se caracteriza por una fusión de tecnologías que está difuminando las líneas entre las esferas física, digital y biológica.»1 Schwab se refiere a los avances tecnológicos en temas tales como inteligencia artificial, robótica, internet de las cosas, vehículos autónomos, impresión 3D, nanotecnología, biotecnología, etc.

El FEM considera al Gran Reinicio como un nuevo contrato social y a la cuarta revolución industrial como una herramienta para alcanzar esa transformación que el mundo necesitaría con urgencia. El FEM solía justificar la necesidad del Gran Reinicio principalmente con base en la supuesta crisis climática, pero ahora pone en primer plano la pandemia de COVID-19. Schwab sostiene que ahora es el tiempo oportuno para un Gran Reinicio del sistema capitalista y para construir sistemas económicos y sociales sobre cimientos enteramente nuevos: «La pandemia [de COVID-19] representa una oportunidad rara pero estrecha para reflexionar, reimaginar y resetear nuestro mundo para crear un futuro más saludable, más equitativo y más próspero.»2

¿Cómo sería el mundo tras ese Gran Reinicio? Los grupos de expertos consultados por el FEM elaboraron ocho predicciones para el mundo en 2030 que fueron presentadas de forma desarrollada en un artículo3 y de forma resumida en un video4. Las citaré en la versión resumida, traducida por mí.

«1. Tú no poseerás nada. Y serás feliz. Todo lo que quieras lo alquilarás y será entregado por un dron.

2. Los Estados Unidos no serán la superpotencia principal del mundo. Un puñado de países dominará.

3. No morirás esperando un donante de órganos. No trasplantaremos órganos. En lugar de eso imprimiremos órganos nuevos.

4. Tú comerás mucha menos carne. Un placer ocasional, no un alimento básico. Para el bien del ambiente y de nuestra salud.

5. Mil millones de personas serán desplazadas por el cambio climático. Tendremos que hacer un mejor trabajo para dar la bienvenida e integrar a los refugiados.

6. Los contaminadores tendrán que pagar para emitir dióxido de carbono. Habrá un precio global del carbono. Esto ayudará a hacer de los combustibles fósiles algo del pasado.

7. Tú podrías estar preparándote para ir a Marte. Los científicos habrán resuelto cómo mantenerte saludable en el espacio. ¿El comienzo de un viaje para encontrar vida extraterrestre?

8.  Los valores occidentales habrán sido probados hasta el punto de ruptura. Los controles y contrapesos que apuntalan nuestras democracias no deben ser olvidados.»

Una experta del FEM ha expuesto su visión de la primera predicción citada: «Bienvenidos al año 2030… No poseo nada. No poseo un auto. No poseo una casa. No poseo ningún electrodoméstico ni ropa… Todo lo que considerabas un producto se ha convertido ahora en un servicio. Tenemos acceso a transporte, alojamiento, comida y todas las cosas que necesitamos en nuestras vidas diarias. Una a una, todas estas cosas se volvieron gratuitas… En nuestra ciudad no pagamos ningún alquiler, porque otros usan nuestro espacio libre siempre que no lo necesitamos… De vez en cuando me molesta el hecho de que no tengo ninguna verdadera privacidad. No puedo ir a ningún lugar sin que eso sea registrado. Sé que, en algún lugar, todo lo que yo hago, pienso y sueño está registrado. Sólo espero que nadie lo use en mi contra… Considerándolo todo, es una buena vida. Mucho mejor que el camino en el que estábamos».5

Es cierto que el estado actual del mundo es muy insatisfactorio, pero es muy dudoso que los inquietantes sueños de la súper-élite de Davos nos conduzcan a un mundo mejor. No obtendremos un mundo mejor mediante un mero cambio de estructuras, y mucho menos mediante una alianza del Gran Gobierno y las grandes empresas, motivada por el miedo a un supuesto calentamiento global antropogénico catastrófico o a una pandemia que no es peor que muchas otras que el mundo ha sufrido sin poner en cuarentena a las personas sanas ni restringir sus libertades fundamentales. La transformación que el mundo necesita con mayor urgencia es la renovación espiritual y moral de cada ser humano en procura de la verdad, el bien y la belleza, lo que traería por añadidura un mundo mejor, probablemente muy distinto al imaginado por el FEM.

1) https://www.weforum.org/agenda/2016/01/the-fourth-industrial-revolution-what-it-means-and-how-to-respond

2) https://www.weforum.org/agenda/2020/06/now-is-the-time-for-a-great-reset

3) https://es.weforum.org/agenda/2017/02/ocho-predicciones-para-el-mundo-en-2030

4) https://www.youtube.com/watch?v=lBBxWtKKQiA.

El sitio del FEM borró este video hace años.

5) https://www.proyectum.com/sistema/blog/bienvenido-al-2030-no-tengo-nada-no-tengo-privacidad-y-la-vida-nunca-ha-sido-mejor/

El sitio del FEM borró la página correspondiente hace poco: https://www.weforum.org/agenda/2016/11/shopping-i-can-t-really-remember-what-that-is.

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Socialcristianismo

Daniel Iglesias Grèzes

¿Qué es el socialcristianismo? En esta ocasión, el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) nos da una pista falsa, al definir el término «socialcristiano» así: «Dicho especialmente de una idea o de un partido político: Que participan de los principios del socialismo y del cristianismo». Aunque la palabra «socialcristiano» tenga distintas acepciones, basta pensar en la Unión Social Cristiana (CSU) de Baviera, partido político sin ninguna afinidad con el socialismo, para darse cuenta del error del DRAE.

El sentido principal del término «socialcristianismo» es fácil de entrever: se trata simplemente del cristianismo aplicado al ámbito social. El cristianismo es una cosmovisión, con una determinada visión del hombre, de la vida y del mundo. No es extraño pues que tenga también una dimensión social. La doctrina cristiana tiene consecuencias en todos los ámbitos, también en el ámbito social y político.

La Iglesia Católica ha desarrollado un cuerpo doctrinal muy rico en esta materia, que suele llamarse Doctrina Social de la Iglesia (DSI). El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, publicado por el Pontificio Consejo «Justicia y Paz» en 2004, casi al final del largo y fructífero pontificado de San Juan Pablo II, es una excelente introducción al tema.

Es imposible presentar adecuadamente la DSI en un breve artículo periodístico, por lo que aquí me limitaré a hacer algunas observaciones sobre dos de sus principios: el principio de solidaridad y el principio de subsidiariedad. Se trata de dos principios que deben ser entendidos en su relación mutua.

El principio de solidaridad puede ser enunciado de una forma simple: todos somos responsables de todos. Este principio se opone al individualismo, según el cual cada individuo humano existe sólo o fundamentalmente para sí mismo. El individualismo es la racionalización del egoísmo, defecto que aflige a los hombres desde los albores de la historia. En las primeras páginas de la Biblia encontramos un nefasto rechazo del principio de solidaridad en palabras de Caín, el primer homicida. Génesis 4,8-9: «Caín dijo a su hermano Abel: «Vamos afuera.» Y cuando estaban en el campo, se lanzó Caín contra su hermano Abel y lo mató. Yahveh dijo a Caín: «¿Dónde está tu hermano Abel?» Contestó: «No sé. ¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?»» Sí, en cierta medida y en última instancia, somos responsables de cada uno de nuestros hermanos.

A continuación intentaré explicar el principio de subsidiariedad. Como ya dije, todos somos responsables de todos; pero no de cualquier modo, sino dentro de un orden donde cada persona y cada organización conservan su propio ámbito de libertad y de responsabilidad primaria, de modo que la colaboración de los demás adopta la forma de un «subsidio» para los casos en que uno no se basta a sí mismo y necesita una ayuda externa. Este principio implica que las personas, las familias, las empresas, las asociaciones civiles etc. deben contar con un amplio margen de libertad y de iniciativa en la vida social y económica de un país, y que el Estado no existe para absorber, sustituir o sofocar las responsabilidades de esas entidades más pequeñas, sino para ayudarlas a alcanzar más fácilmente sus fines propios. Por lo tanto, el principio de subsidiariedad se opone al colectivismo, que tiende a la absorción de los individuos por parte de un aparato estatal siempre creciente, con vocación totalitaria.

Las dos ideologías políticas principales de nuestro tiempo (liberalismo y socialismo) han sido condenadas reiteradamente por el Magisterio de la Iglesia Católica por sus respectivas inclinaciones hacia los dos errores graves ya mencionados: individualismo y colectivismo.

En el fondo el error del liberalismo consiste en una concepción de la libertad humana que la aparta de la obediencia de la verdad y, por tanto, también del deber de respetar los derechos de los demás hombres. Así la libertad se transforma en afianzamiento ilimitado del propio interés. La libertad económica no debe ser absolutizada, porque es sólo un elemento de la libertad humana. Existe un derecho natural a la propiedad privada, pero no es un derecho absoluto. Cada propiedad privada está gravada por una hipoteca social. Debo utilizar mis bienes, no sólo en mi propio beneficio, sino también en beneficio de los demás.

El error fundamental del socialismo es de carácter antropológico. Considerando al hombre como un simple elemento del organismo social, subordinado a éste, se lo reduce a un mero conjunto de relaciones sociales, desapareciendo el concepto de persona como sujeto autónomo de decisión moral. En verdad, la socialidad del hombre no se agota en el Estado, sino que se realiza en diversos grupos intermedios, comenzando por la familia. La causa principal del error antropológico del socialismo es el ateísmo: la negación de Dios priva a la persona de su fundamento.

Lo dicho hasta acá nos conduce a la siguiente conclusión esquemática: el liberalismo es el gran problema de nuestra era; el socialismo es la falsa solución; y el socialcristianismo es la solución verdadera. Por naturaleza, es decir en virtud de la voluntad sapientísima y perfectísima del Creador, el ser humano es a la vez e inevitablemente un ser individual y un ser social.

(Artículo publicado originalmente el 29/10/2018 en el diario El Observador de Montevideo, bajo el pseudónimo «Bonifacio de Córdoba»).

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El abuso de las estadísticas

Daniel Iglesias Grèzes

Un viejo chiste dice que hay tres tipos de mentiras: mentiras piadosas, mentiras maliciosas y estadísticas… En efecto, con mucha frecuencia se abusa de las estadísticas para hacerles decir cosas que no dicen. Veremos dos ejemplos.

El “consenso” científico sobre el cambio climático

Desde hace unos diez años los medios de comunicación repiten incesantemente que el 97 % de los científicos creen en el calentamiento global causado por el hombre. ¿De dónde salió ese porcentaje? En 2008 una estudiante de la Universidad de Illinois (Maggie Kendall Zimmerman), supervisada por su tutor (Peter Doran), en su tesis de grado, realizó una encuesta en la web invitando a participar a 10.257 especialistas en ciencias de la Tierra, de los cuales 3.146 respondieron la encuesta. Aproximadamente el 5 % de los que respondieron eran climatólogos. La pregunta principal fue la siguiente: “¿Piensa que la actividad humana es un factor que contribuye significativamente a cambiar las temperaturas globales medias?” En esa pregunta, la palabra “significativamente” es bastante ambigua. Lo más interesante habría sido averiguar cuántos científicos piensan que la actividad humana es la causa principal del calentamiento global. Como sea, el “Sí” alcanzó un 82 % de las respuestas a esa pregunta.

Ahora bien, un 82 % no da la impresión de un consenso abrumador. Quizás por eso la muestra de 3.146 científicos se redujo a tan sólo 79 individuos que cumplían dos condiciones adicionales: 1) eran climatólogos; 2) más del 50 % de sus papers revisados por pares publicados recientemente trataban sobre el cambio climático. De esos 79 individuos, 77 respondieron la pregunta principal, y de éstos 75 respondieron “Sí”. Et voilà ! 75/77 = 97,4 %. Así, con una muestra no representativa y una formulación ambigua, se logró que miles de medios en todo el mundo anunciaran que una encuesta a más de 10.000 científicos había demostrado que el 97 % de los científicos creían en el calentamiento global causado por el hombre…

La “brecha salarial de género”

El 08/03/2018, con motivo del Día Internacional de la Mujer, varios medios de prensa locales informaron que, según un estudio elaborado en 2017 por CPA Ferrere, las mujeres uruguayas ganan, en promedio, 23,9 % menos que los hombres por la misma tarea. Sin embargo, la web de CPA Ferrere, al presentar ese estudio, no dice que se trate de ingresos “por la misma tarea”, sino que “los datos se obtienen comparando los ingresos medios mensuales entre hombres y mujeres”.

Entiéndase bien: no cuestiono el dato de la diferencia de ingresos medios, sino la interpretación corriente de ese dato como evidencia de una supuesta discriminación contra las mujeres de parte de los empleadores, que estarían pagando a las mujeres, por el simple hecho de ser mujeres, salarios mucho menores que a los hombres por trabajos similares. Esa interpretación corriente es falsa y se basa en un error elemental pero muy común: confundir una correlación estadística entre dos variables con una relación de causalidad.

Cuando se comparan los ingresos medios de dos grandes grupos, uno de hombres y otro de mujeres, las diferencias entre los individuos de ambos grupos no se limitan al sexo, sino que abarcan muchas otras variables; por ejemplo: habilidades, experiencia y preferencias.

Consideremos las preferencias. Gran parte de la brecha salarial entre hombres y mujeres se explica porque en promedio los hombres prefieren empleos más remunerados que los que prefieren las mujeres. Para explicar esto presentaré un modelo esquemático. Supongamos una muestra formada por 100 hombres (80 ingenieros y 20 maestros) y 100 mujeres (80 maestras y 20 ingenieras); y supongamos además que todos los ingenieros e ingenieras ganan $ 60.000 por mes y todos los maestros y maestras ganan $ 30.000 por mes. El ingreso mensual promedio de los hombres sería $ 54.000 y el de las mujeres $ 36.000. Las mujeres tendrían un ingreso medio 33,3 % menor que el de los hombres, pero no habría ninguna discriminación contra la mujer de parte de los empleadores. Si en este modelo hubiera una discriminación, no sería contra las mujeres, sino contra los maestros (hombres y mujeres) y a favor de los ingenieros (hombres y mujeres). En la realidad hay muchas más variables en juego que en este modelo esquemático, pero en general son las otras variables, no la variable del sexo, las que explican casi toda la llamada “brecha salarial de género”.

El feminismo de género sueña a menudo con un igualitarismo radical en el que desaparecerían todas las diferencias entre los sexos, incluso las diferentes preferencias por determinadas profesiones u oficios. Dudo mucho que el gigantesco esfuerzo social requerido para lograr que las mujeres representen el 50 % de los militares, de los obreros de la construcción, de los mecánicos, de los ingenieros, de los peones rurales, etc. valga realmente la pena, y que ese proyecto igualitario radical sea factible o deseable. El igualitarismo radical tiende a ser liberticida (recuérdese la China de Mao). Pero lo que más me hace sospechar de ese igualitarismo es su carácter hemipléjico. Por ejemplo, el VII Censo de Estudiantes Universitarios (de 2012) mostró que la distribución por sexo de los estudiantes de grado de la UdelaR [Universidad de la República] era un 63,8 % de mujeres y un 36,2 % de hombres. ¿Ustedes conocen a alguien que se haya rasgado las vestiduras por esta notable “inequidad de género”?

(Artículo publicado originalmente el 15/03/2018 en el diario El Observador de Montevideo, bajo el pseudónimo «Bonifacio de Córdoba»).

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La larga sombra de Malthus

Daniel Iglesias Grèzes

En 1798 el clérigo anglicano Thomas Malthus (1766-1834) publicó su Ensayo sobre el principio de la población. En ese ensayo, Malthus planteó una de las ideas más falsas y nocivas de la historia de la ciencia: su “ley de la población”, que establece que “La población, si no encuentra obstáculos, aumenta en progresión geométrica. Los alimentos sólo aumentan en progresión aritmética.” A partir de este simple modelo matemático, Malthus pronosticó que la superpoblación causaría una gran crisis económica y quizás la extinción de la especie humana hacia 1880. Para contrarrestar el crecimiento de la población, el piadoso clérigo propuso varios métodos para reducir la natalidad, y otros para incrementar la mortalidad por medio del hambre, las epidemias y las guerras. “En vez de recomendar limpieza a los pobres, hemos de aconsejarles lo contrario. En nuestras ciudades haremos más estrechas las calles, meteremos más gente en las casas y trataremos de provocar la reaparición de una epidemia. En el campo, construiremos nuestras aldeas junto a lagos pútridos y estimularemos la formación de poblados en los terrenos pantanosos e insalubres. Sobre todo, impediremos la cura de enfermedades. Quienes creen hacerle un gran beneficio a la humanidad estudiando la manera de extirpar para siempre ciertas enfermedades merecen nuestra reprobación” (Thomas Malthus, op. cit.). ¡Menudo cristiano!

La teoría de la selección natural de Darwin fue inspirada en parte por la ley de la población de Malthus. Pronto la teoría darwinista, basada en la supervivencia de los más aptos en la lucha por la vida, fue aplicada a la propia sociedad humana, dando origen a un darwinismo social conectado con el racismo y la eugenesia.

Uno de los objetivos principales de los partidarios de la eugenesia era la esterilización forzada de los considerados por ellos como menos aptos. Estados Unidos fue el primer país en aplicar programas de esterilización forzada con fines eugenésicos. Se estima que de 1910 a 1970 sus programas estatales esterilizaron a unas 65.000 personas. Las víctimas más numerosas fueron personas con discapacidades intelectuales o enfermedades mentales. El programa de esterilización forzada de la Alemania Nazi se inspiró en parte en esos programas norteamericanos.

Después de la II Guerra Mundial, la eugenesia quedó desacreditada ante la opinión pública debido a su asociación con los nazis. Por eso las Sociedades Eugenésicas americana y británica adoptaron una nueva estrategia llamada “criptoeugenesia”: “perseguir objetivos eugenésicos por medios menos visibles”  (C. P. Blacker, destacado eugenista).

La doctrina de Malthus existe hoy en la forma llamada “neomalthusianismo”, que difiere del malthusianismo original sobre todo en dos aspectos: 1) La utilización de la anticoncepción y el aborto como medios para limitar la población (Malthus rechazaba esos medios). 2) La consideración del problema demográfico desde el punto de vista de los presuntos intereses de los pobres (Malthus lo consideraba desde el punto de vista de los ricos); aunque cabe sospechar que no pocos neomalthusianos persiguen en realidad el criptoeugenismo.

El neomalthusianismo ha influido muchísimo en las políticas públicas por medio del Informe Rockefeller (1972), el Informe Kissinger (1974), las Conferencias sobre Población de la ONU, etc. Un caso muy notable fue la terrible política del hijo único por pareja en China, vigente de 1979 a 2015 (ahora se permiten hasta dos hijos). Para implementar su política de control demográfico, el gobierno chino emplea, entre otros instrumentos, el aborto forzado.

Sin embargo, hoy los demógrafos y los economistas saben que la “ley de la población” de Malthus es un mito pseudocientífico. Desde 1798 hasta hoy los recursos económicos crecieron bastante más que la población, lo que causó una elevación general del nivel de vida. La ciencia demográfica habla hoy de una “transición demográfica” en vez de una “explosión demográfica”. Se parte de un estado de equilibrio preindustrial con altas tasas de natalidad y de mortalidad. La revolución industrial disminuye primero la tasa de mortalidad, produciendo una etapa de gran crecimiento demográfico; pero luego disminuye también la tasa de natalidad, llegándose finalmente a un nuevo estado de equilibrio, con bajas tasas de natalidad y de mortalidad. La humanidad se acerca rápidamente hacia el nuevo estado de equilibrio, pero entretanto las políticas neomalthusianas generan problemas graves, como por ejemplo la exacerbación del envejecimiento de la población e incluso la caída demográfica (por ejemplo en Japón y en Europa; en este último caso si no se toma en cuenta la inmigración).

Los malthusianos de ayer y de hoy han olvidado un hecho muy simple y fundamental: cada niño que viene al mundo no trae consigo solamente un estómago que alimentar, sino también una cabeza para pensar y dos manos para trabajar. Un hijo es una riqueza y una bendición, no una carga maldita.

(Artículo publicado originalmente el 01/03/2018 en el diario El Observador de Montevideo, bajo el pseudónimo «Bonifacio de Córdoba»).

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¿Quién ganó “la apuesta del clima”?

Daniel Iglesias Grèzes

Al Gore fue Vicepresidente de los Estados Unidos durante las dos administraciones del Presidente Bill Clinton (1993-2001). En 2000, Gore, candidato demócrata a la Presidencia, perdió contra el candidato republicano George W. Bush en una elección increíblemente pareja. Bush ganó gracias a una ventaja de tan sólo 537 votos en el Estado de Florida, cuyos 25 votos electorales resultaron decisivos en el Colegio Electoral. Después de 2001, Gore ha tenido más éxito como ambientalista que como político. Su libro de 2006 Una verdad inconveniente dio lugar ese mismo año a la película homónima, que ganó un Oscar en la categoría de documentales. Al Gore se convirtió en el principal profeta del catastrofismo climático, y en 2007 recibió el Premio Nobel de la Paz, compartido con el IPCC (Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático).

La película Una verdad inconveniente ha sido criticada por sus errores y exageraciones acerca de los efectos del calentamiento global, por ejemplo su afirmación de que el nivel del mar subirá hasta 6 metros (su ritmo de ascenso medido es de unos 20 cm por siglo) o su infundada afirmación de que el huracán Katrina fue debido a la emisión humana de CO2 y otros gases de efecto invernadero. El 10/10/2007 un juez de la Alta Corte de Justicia del Reino Unido dictaminó que esa película no podía ser exhibida en escuelas británicas sin una nota previa que señalara sus inexactitudes científicas y su sesgo político.

En 2007 Al Gore publicó un libro titulado Atentado contra la Razón, donde sostuvo lo siguiente: “Muchos científicos están advirtiendo ahora que nos estamos acercando a varios ‘puntos de inflexión’ que –dentro de tan poco como diez años– podrían volver imposible para nosotros el evitar un daño irreversible a la habitabilidad del planeta para la civilización humana”. A raíz de afirmaciones de este tipo de Al Gore sobre un muy cercano y peligroso ‘punto de inflexión’ en la temperatura global, el Prof.  J. Scott Armstrong, de la Universidad de Pennsylvania, desafió a Gore a una apuesta de US$ 10.000 sobre qué sucedería en los siguientes diez años con la temperatura global. Aunque Gore decidió no apostar, Armstrong encomendó al sitio theclimatebet.com que hiciera un seguimiento sobre cómo habría resultado la apuesta.

Existía una dificultad importante: Al Gore (que no es un científico) no cuantificó su pronóstico sobre el ‘punto de inflexión’ irreversible. Sin embargo, se encontró una solución simple, basada en que en general Gore tendía a ser más alarmista que el IPCC. Por ejemplo, la predicción más pesimista del IPCC sobre el ascenso del nivel del mar en el siglo XXI era de casi 60 cm, diez veces menos que el pronóstico de Gore. Por lo tanto, se utilizó la proyección media del Tercer Informe del IPCC (de 2001) para representar la hipótesis catastrofista. La alternativa considerada en la apuesta fue la hipótesis de temperatura global constante a lo largo de los diez años. Si el catastrofismo perdiera la apuesta en esas condiciones, con mucha más razón la perdería en las condiciones de las predicciones más extremistas de Gore y del propio IPCC.

Dado que en 2017 terminó el período de diez años considerado, ya se pudo determinar el ganador de la apuesta. Se tuvo en cuenta los datos satelitales de temperatura, bastante más representativos y confiables que las temperaturas medidas en la superficie terrestre. El criterio clave para evaluar las dos hipótesis en competencia fue el error absoluto acumulado. Con esa medida, muy razonable, la hipótesis de temperatura constante venció claramente a la hipótesis catastrofista, pues redujo los errores de pronóstico en un 12 %. En total se usaron ocho criterios diferentes de comparación: la hipótesis catastrofista perdió claramente según siete de los ocho criterios y obtuvo una ventaja pequeña según el criterio restante. En resumen: Armstrong habría vencido a Gore en “la apuesta del clima”.

Quizás Al Gore simplemente tenga mala suerte. Dado que muchos discursos de Gore sobre el calentamiento global han sido acompañados por nevadas o temperaturas inusualmente frías, muchos hablan irónicamente del “efecto Gore”, que ha agobiado también a muchas conferencias mundiales sobre el clima. Pero, dado que las políticas públicas hoy en boga para “salvar al mundo” han costado ya billones de dólares y costarían muchos billones más si se aplicaran estrictamente las recetas del ecologismo radical, parece que deberíamos basarnos en algo más sólido que el azar.

Termino repitiendo algo que escribí en mi primer artículo publicado en El Observador: la teoría del calentamiento global antropogénico catastrófico no se deduce de las leyes fundamentales de la física, sino que se apoya en modelos de computadora del clima, modelos que describen mal el mundo real. En general esos modelos (que se cuentan por decenas), contrastados con los datos reales de temperatura de los últimos 20 años, han fallado notablemente hasta ahora. 

(Artículo publicado originalmente el 15/02/2018 en el diario El Observador de Montevideo, bajo el pseudónimo «Bonifacio de Córdoba»).

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El Big Bang y el origen del universo

Daniel Iglesias Grèzes

Tres hechos deberían mover a reflexión a quienes, abusando de un incidente particular –el “caso Galileo”– sostienen que existe una oposición radical entre la religión católica y la ciencia: 1) A lo largo de la historia universal se han sucedido muchas civilizaciones. 2) La civilización occidental, en su génesis (años 500-1500) fue católica. 3) La civilización occidental, y sólo ella, fue la cuna de la ciencia moderna.

Grandes historiadores de la ciencia como Pierre Duhem y Stanley Jaki demostraron que la ciencia moderna fue gestada en las escuelas monásticas y catedralicias y las universidades católicas de la Edad Media. La doctrina católica ofreció el marco conceptual que hizo posible el nacimiento de la ciencia moderna. La ciencia es posible porque, como enseña la doctrina católica, el mundo y el ser humano son racionales. El mundo es racional porque es la obra racional de un Ser que es racional por excelencia, Dios. Y el ser humano es racional porque es imagen de Dios, su Creador, quien le obsequió el don de la razón.

Además, clérigos católicos han sido pioneros de varias ramas de la ciencia. Por ejemplo: Nicolás Copérnico, canónigo polaco, padre de la astronomía moderna; Gregor Mendel, agustino austríaco, padre de la genética moderna; y Georges Lemaître (1894-1966), sacerdote belga, padre de la cosmología actual por medio de la teoría del Big Bang.

La ciencia moderna se vio sacudida a comienzos del siglo XX por la revolución científica causada por la física cuántica y la teoría de la relatividad. Al aplicar las fórmulas de la relatividad general al universo en su conjunto, Albert Einstein se encontró con un universo que cambiaba con el tiempo. Pero todavía hacia 1920 los científicos seguían creyendo que el universo era un sistema estático y muchos astrónomos seguían pensando que la Vía Láctea era la única galaxia del universo. Einstein, que era panteísta, prefería un universo estable, por lo que introdujo en sus ecuaciones una “constante cosmológica”, cuya única función era evitar un universo inestable.

En 1929, a partir de las observaciones de Hubble, se descubrió que la Vía Láctea es sólo una de los millones de galaxias existentes y que la gran mayoría de las galaxias se están alejando de la nuestra y entre sí: ¡el universo se expande! Lemaître ya había demostrado que la expansión del universo era compatible con la teoría de la relatividad. En 1931 el mismo Lemaître propuso que el universo se originó en la explosión de un “átomo primigenio” o “huevo cósmico”, en lo que hoy es conocido como Big Bang o Gran Explosión. Lemaître estimó que el universo tiene una edad de entre diez y veinte mil millones de años, lo cual se corresponde con las estimaciones actuales.

La teoría del Big Bang goza hoy de al menos cuatro comprobaciones empíricas: 1) el corrimiento hacia el rojo en los espectros electromagnéticos de las galaxias; 2) la radiación cósmica de fondo del universo; 3) la existencia de elementos químicos muy livianos, que no podrían haber sido sintetizados en el interior de las estrellas, al menos en la proporción requerida para explicar su abundancia; 4) la detección de ondas gravitatorias (lograda en 2015-2017). Esto hace del Big Bang una teoría muy sólida, que hoy es aceptada, al menos provisionalmente, por casi todos los físicos y astrónomos.

Sin embargo, siempre ha habido científicos no creyentes disgustados por el Big Bang debido a la semejanza de éste con la doctrina cristiana de la Creación. Un ejemplo es el propio Einstein. Cuando él y Lemaître se encontraron por primera vez, Einstein dijo a Lemaître que sus cálculos eran correctos, pero su física era abominable. Más adelante Einstein se vio obligado a admitir la expansión del universo y reconoció que la constante cosmológica había sido el peor error de su carrera científica. Otro ejemplo es el gran astrofísico Arthur Eddington, quien escribió: “Filosóficamente, la noción de un comienzo abrupto del presente orden de la Naturaleza es repugnante para mí, como creo que debe de ser para la mayoría.” El rechazo a las posibles implicaciones teológicas del Big Bang es el motivo principal que ha movido a no pocos científicos a buscar teorías alternativas; pero hasta el momento todas esas teorías (el universo en estado estacionario, el modelo cíclico del universo,  etc.) han fracasado.

Con respecto al origen del universo, los ateos enfrentan un gran dilema: si Dios no existe, entonces el universo ha surgido espontáneamente de la nada, o bien es eterno. La primera alternativa es absurda, porque la nada –el no-ser– no puede ser la causa de ningún ser. La segunda alternativa se enfrenta al formidable obstáculo de la cosmología actual, basada en el Big Bang. Ésta no sólo no apoya la idea de la eternidad del universo, sino que sugiere con mucha fuerza (aunque no demuestre estrictamente) que el universo tuvo un comienzo absoluto en el tiempo, lo que es consistente con la doctrina cristiana de la creación.

(Artículo publicado originalmente el 24/01/2018 en el diario El Observador de Montevideo, bajo el pseudónimo «Bonifacio de Córdoba»).

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Steve Bannon, el estratega de Trump

Daniel Iglesias Grèzes

Stephen K. («Steve») Bannon es considerado por muchos como la eminencia gris y el gran articulador de la “rebelión conservadora” que impulsó al republicano Donald Trump a la Presidencia de los Estados Unidos.

Steve Bannon nació en 1953 en Virginia, en una familia católica irlandesa de clase obrera. Después de siete años de servicio en la Marina, se graduó en las Universidades de Georgetown y Harvard. Más adelante trabajó en el banco de inversiones Goldman Sachs. En 1991 se convirtió en productor cinematográfico. Produjo más de veinte películas, incluyendo varios documentales políticos. En 2004 conoció a Andrew Breitbart y poco después creó con él el sitio conservador de noticias Breitbart News. En 2012 Andrew Breitbart falleció y Bannon heredó la conducción de Breitbart News, que hoy es uno de los principales medios de comunicación norteamericanos.

En agosto de 2016 Bannon asumió la dirección de la campaña electoral de Trump. En ese momento la candidata demócrata Hillary Clinton aventajaba ampliamente a Trump en las encuestas. Sin embargo, siguiendo la estrategia diseñada por Bannon, Trump ganó la elección en noviembre de 2016. De enero a agosto de 2017, con el cargo de Estratega Jefe, Bannon fue uno de los principales colaboradores del Presidente Trump.

En agosto de 2017 Bannon dejó su puesto en la Casa Blanca y retomó la dirección de Breitbart. Se dijo que hubo un conflicto dentro de la Administración Trump entre el ala nacionalista liderada por Bannon y el ala “globalista” liderada por Jared Kushner, yerno de Trump, y que el grupo de Kushner prevaleció. La renuncia de Bannon regocijó a los «liberales» (progresistas) norteamericanos, que en general se opusieron al gobierno de Trump de un modo inusitadamente virulento desde el principio. Por ejemplo, apenas diez días después de la inauguración de la presidencia de Trump, una conocida jurista y periodista demócrata publicó un artículo en una revista prestigiosa analizando tres formas de librarse del Presidente Trump: destituirlo por medio de un impeachment (por la razón que fuera), declararlo incapaz de ejercer el cargo según la 25a Enmienda ¡y un golpe de estado militar!1 

En su oficina de la Casa Blanca, Bannon escribió en un pizarrón las promesas de Trump en la campaña electoral y controló su cumplimiento. Después de su regreso a Breitbart, Bannon siguió militando activamente por la “agenda de Trump”. Un episodio de 2017 demostró que, para Bannon y para muchos votantes conservadores, la agenda de Trump era más importante que Trump. En una elección interna republicana previa a la elección de un Senador del Estado de Alabama, Trump apoyó al candidato Luther Strange, un miembro del establishment republicano, que en general se opuso a Trump o lo apoyó con renuencia. Bannon, en cambio, hizo una intensa campaña a favor de Roy Moore, un juez evangélico suspendido dos veces por actuar conforme a sus convicciones religiosas. El 26/09/2017 Moore venció a Strange en las urnas. Alentado por esta victoria, Bannon anunció que pretendía ayudar a sustituir en 2018 a un gran número de Senadores republicanos del establishment por outsiders con firmes convicciones conservadoras, comprometidos a llevar adelante la agenda de Trump. Bannon sufrió un duro golpe el 12/12/2017, cuando el demócrata progresista Doug Jones fue elegido Senador por Alabama, derrotando al Juez Moore, quien perdió muchos votos porque durante la campaña surgieron acusaciones de numerosas mujeres por supuestos abusos sexuales que Moore habría cometido unos 40 años antes. Moore rechazó las acusaciones.

Donald Trump se enfureció con Bannon por la derrota republicana en Alabama y rompió totalmente sus relaciones con él en enero de 2018, a raíz de algunas críticas de Bannon a miembros de la familia de Trump incluidas en el libro Fuego y furia de Michael Wolff, publicado ese mes. Poco después Bannon renunció a su cargo de presidente ejecutivo de Breitbart News. Pese a varias expresiones muy duras de Trump contra Bannon, éste siempre siguió apoyando a Trump. Lo considera como un instrumento muy imperfecto pero necesario y poderoso para el triunfo del movimiento populista de derecha en los Estados Unidos y en el mundo.

Bannon es un personaje con contradicciones y contrastes: un católico devoto y practicante con tres matrimonios y tres divorcios a cuestas; un populista que estuvo vinculado a varias de las élites que hoy combate; etc. Desde el punto de vista canónico, Bannon está en una situación regular en la Iglesia, dado que su primer matrimonio fue declarado nulo y los otros dos (ya disueltos) fueron sólo matrimonios civiles. Una buena biografía de Steve Bannon2 deja entrever que Bannon inició una especie de conversión en 1998, gracias sobre todo a los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, que lo ayudaron a abandonar totalmente su afición excesiva al alcohol, a no perder el tiempo y a mejorar su proverbial mal carácter3. La obra citada incluye testimonios de parientes, amigos y ex compañeros de Bannon que lo pintan como un luchador nato y a la vez como una persona muy querible y generosa.

El ideario de Bannon es más complejo de lo que muchos piensan, pero en esencia puede resumirse en tres términos: conservador, nacionalista y populista.

El conservadorismo de Bannon es una adhesión a los “valores judeocristianos” que están en los cimientos tanto de los Estados Unidos como de toda la civilización occidental, y que incluyen entre otras cosas los derechos naturales del hombre, del matrimonio y de la familia. Ese conservadorismo sostiene el capitalismo, pero no cualquier capitalismo. Bannon considera que hoy prevalece un capitalismo corrupto (“de amigotes”) y se opone a un capitalismo individualista que tiende a tratar a las personas como mercancías.

El nacionalismo de Bannon no es étnico, sino económico: una defensa de los intereses de todos los ciudadanos de su nación, independientemente de su raza, sexo, etc. Este nacionalismo se opone al “globalismo” del “Partido de Davos”, una élite mundial que tiende ante todo a favorecerse a sí misma. Bannon piensa que el principal conflicto económico actual es el que enfrenta a Estados Unidos con China, país que está ganando terreno en parte debido al espionaje industrial cometido contra empresas estadounidenses.

El populismo de Bannon es una visión política y económica centrada en la promoción del bienestar de los ciudadanos corrientes, especialmente de la mayoritaria clase media y la clase obrera. Incluye una oposición firme al creciente poderío de las élites, que en Estados Unidos están representadas sobre todo por cuatro lugares simbólicos: Washington DC, Wall Street, Hollywood y Silicon Valley. Por ejemplo, Bannon ha propuesto que las empresas Google y Facebook sean reguladas como servicios públicos.

A quien quiera conocer más a fondo el pensamiento de Bannon y sepa inglés le recomiendo leer en BuzzFeed News la transcripción completa de su discurso en un evento en el Vaticano en 2014.

Muchos creyeron que la carrera política de Bannon estaba completamente acabada después que dejó Breitbart. Sin embargo, Bannon se dedicó a impulsar iniciativas orientadas a extender el movimiento conservador-nacionalista-populista por todo el mundo, comenzando por Europa. Sus proyectos principales en Europa son dos:

a) The Movement, organización creada en 2017 con sede en Bruselas para ayudar a los partidos nacionalistas y populistas de las distintas naciones de Europa e impulsar la formación de una alianza entre ellos. De algún modo Bannon contribuyó al éxito de los partidos nacionalistas-populistas en las elecciones de mayo de 2019 para el Parlamento Europeo. En esa ocasión, el nacionalismo populista obtuvo victorias resonantes en el Reino Unido, Francia, Italia, Polonia y Hungría.

b) El Dignitatis Humanae Institute (DHI),un think-tank católico conservador apoyado por varios Cardenales, que intenta crear la Academia del Occidente Judeo-Cristiano en la abadía de Trisulti, a unos 80 km de Roma. La apertura de esa Academia se demoró mucho porque el Ministerio de Cultura y varias asociaciones italianas impugnaron la concesión de la abadía al DHI. Después de que el DHI prevaleció en los siete primeros juicios en cortes italianas, la ofensiva judicial de la izquierda italiana logró su objetivo: el 15/03/2021 el Consejo de Estado anuló las decisiones judiciales precedentes y revocó la concesión de la abadía. El DHI recurrió ese dictamen, que implica un desalojo.

A partir de 2018 Bannon (uno de cuyos lemas es: «acción, acción, acción») lanzó también muchas iniciativas centradas en los EEUU y China. A continuación mencionaré las principales:

A) La creación, junto con el multimillonario chino disidente Miles Guo, de la Rule of Law Society, dedicada a combatir el despotismo y a promover el Estado de Derecho en China.

B) La refundación del Committe on the Present Danger: China, dedicado a combatir las amenazas planteadas por el régimen comunista chino a los EEUU.

C) El anuncio del Nuevo Estado Federal de China, un gobierno chino en el exilio presidido por Miles Guo y apoyado por Bannon (Nueva York, 04/06/2020).

D) El apoyo a la construcción del muro en la frontera sur de los EEUU, por medio de la ONG We Build the Wall, que construyó casi un kilómetro del muro y ayudó a construir otros 3 km en terrenos privados.

El 20/08/2020 Bannon, Brian Kolfage (el fundador de We Build the Wall, un veterano de guerra que sufrió la amputación de las dos piernas y un brazo) y otras dos personas fueron arrestados, acusados por fiscales de Nueva York de un delito de fraude en la campaña de recolección de fondos de We Build the Wall. Muchos observadores juzgaron que esa acusación estaba motivada políticamente. El arresto de Bannon ocurrió pocos días antes de la Convención Nacional Republicana e impidió que Bannon, que ya estaba aconsejando informalmente al equipo de campaña de Trump, fuera reintegrado oficialmente al mismo.

Inicialmente Kolfage dijo que no recibiría un sueldo por su trabajo en We Build the Wall y que todo el dinero recaudado se utilizaría para financiar el muro. Más adelante Kolfage empezó a cobrar un salario por su trabajo, algo muy normal para los dirigentes de ONG en EEUU, y esto fue anunciado públicamente. Aunque ningún donante denunció haber sido estafado por ese cambio de criterio, los fiscales mencionados lo consideraron como un fraude. Bajo ese estándar, casi todos los vendedores estarían presos, porque casi todos exageran un poco o mucho en sus argumentos de venta. Bannon quedó libre inmediatamente tras el pago de una fianza de US$ 5.000.000. Trump indultó a Bannon en el último día de su mandato presidencial, lo que no implicó una presunción de culpabilidad.

E) El podcast War Room: Impeachment, en defensa del Presidente Trump, se transmitió diariamente mientras duró el primer juicio político de Trump, hasta que éste fue absuelto el 05/02/2020.

F) El podcast War Room: Pandemic, transmitido desde el 25/01/2020, en inglés y en mandarín. En medio de burlas desde la izquierda y la derecha, Bannon y sus colaboradores alertaron muy tempranamente acerca del grave peligro de la epidemia originada en Wuhan (China), responsabilizando de su difusión al Partido Comunista de China (PCC). Bannon usó su podcast para transmitir su visión de que la pandemia de COVID-19 y la confrontación de EEUU con el PCC eran los temas centrales de la campaña electoral de 2020.

En las últimas semanas de esa campaña Bannon y Rudy Giuliani hicieron grandes esfuerzos para difundir mucha información sumamente comprometedora para Joe Biden y su familia contenida en el disco duro de una laptop de Hunter Biden (hijo de Joe Biden) abandonada por él en 2019 en un taller de reparación de PC. Esto produjo un impacto en parte de la opinión pública. Empero, la implacable censura ejercida por Twitter, Facebook y Google y la falta de cobertura periodística del asunto en la gran mayoría de los principales medios de prensa impidió que ese impacto fuera mucho mayor e incidiera en el resultado electoral.

Transmitido de lunes a sábado, con más de 65 millones de descargas (pese a estar bloqueado por YouTube, Twitter, etc.) y más de mil episodios emitidos, War Room: Pandemic es hoy uno de los podcasts más influyentes. Ahora está centrado principalmente en investigar a fondo dos cosas: qué pasó en el Instituto de Virología de Wuhan en 2019 y qué pasó en las elecciones presidenciales de EEUU el 03/11/2020. Bannon impulsa auditorías electorales completas en los 50 Estados de la Unión. Además, usa su podcast para otras muchas cosas: por ejemplo difundir libros, apoyar a políticos republicanos populistas (incluyendo buenas proporciones de mujeres, afroamericanos e hispanos) y apoyar a varios movimientos populares: simpatizantes del movimiento MAGA4 que quieren tomar las riendas del Partido Republicano desde la base; padres que luchan contra el adoctrinamiento de sus hijos en las escuelas públicas en la neomarxista teoría crítica de la raza; el «ejército de los simios», un grupo de millones de ciudadanos corrientes que están invirtiendo en las bolsas para defender a las compañías estadounidenses y ganar dinero, ayudándose unos a otros, etc.

     1) Cf. Rosa Brooks, 3 Ways to Get Rid of President Trump Before 2020, en: Foreign Policy, 30/01/2017.

     2) Keith Koffler, Bannon: Always The Rebel [Bannon: Siempre el rebelde], Regnery Publishing, Washington DC, 2017. Su relato de la vida de Bannon termina con la ceremonia de toma de mando de Trump.

     3) Cf. Keith Koffler, op. cit., Capítulos 7 (Un visionario defectuoso) y 8 (Muy fríamente espiritual).

     4) MAGA es el acrónimo de Make America Great Again (Haz a América grande de nuevo), el slogan de la campaña de Trump en 2016.

(Ésta es una versión muy aumentada y actualizada de un artículo publicado originalmente, bajo el pseudónimo Bonifacio de Córdoba, en: El Observador, Montevideo, 14/12/2017).